Por qué las empresas eligen trabajar con nosotros y no con una consultora genérica
No vendemos licencias ni prometemos transformaciones digitales. Entramos a operar sobre procesos concretos: reposición, ruteo, tableros comerciales. La diferencia se nota en las primeras semanas, cuando el modelo ya está corriendo sobre tus datos y no sobre un piloto de laboratorio.
Modelos entrenados con datos reales de operación
Antes de proponer un algoritmo, revisamos qué registra tu punto de venta, tu sistema de stock y tu logística. Si los datos vienen sucios o incompletos, lo decimos y armamos el plan de limpieza primero. Un modelo sobre datos rotos solo acelera errores.
Equipos que entienden retail, distribución y consumo masivo
No llegamos con un framework genérico. Conocemos la estacionalidad del comercio argentino, los quiebres de abastecimiento y las restricciones reales de flota. Eso cambia qué variables entran al modelo y cuáles se descartan por ruido.
Implementación por etapas, con métricas desde el inicio
Cada programa arranca con un alcance acotado: una categoría, una sucursal, una ruta. Medimos error de pronóstico, kilómetros recorridos o quiebres evitados antes de escalar. Si una etapa no rinde, se ajusta o se frena.
Transferencia al equipo interno, no dependencia externa
Documentamos cada modelo, dejamos el código y capacitamos a quien va a operarlo. La idea es que tu área de datos pueda correr, monitorear y ajustar sin nosotros. Preferimos salir antes que quedarnos cobrando mantenimiento eterno.
Casos verificables en cadenas medianas del país
Trabajamos con operaciones que no tienen equipos de cien personas. Los resultados que mostramos vienen de distribuidoras, retailers y operadores logísticos con estructuras acotadas. Si tu escala es distinta, lo evaluamos antes de firmar.